La época de un enfermo que entendia muy poco y asumía, sin rechistar una palabra, todas las indicaciones que le hacía su médico ha llegado a su fin. La sociedad estará poco a poco mejor formada en todo lo que tenga que ver con salud y enfermedad, y podrá comunicarse de una forma eficaz con todos los profesionales sanitarios. Cuando esto se generalice, los buenos facultativos se sentirán, con seguridad, muy aliviados.